«Creo fundamental empoderar a estos jóvenes, hacerles ver que sus proyectos son el motor de cambio que necesita nuestra sociedad»

5 febrero, 2018
Emprendimiento social

Andrés Pina es el responsable de comunicación de la Universidad Europea desde el año 2010, además desde el año 2016 asumió la dirección de los Premios Jóvenes Emprendedores Sociales y el liderazgo de las iniciativas sociales de la institución académica.

Él mismo afirma que le apasionan múltiples causas sociales y asegura tener una profunda convicción «de que el activismo, el empoderamiento de los jóvenes y la participación ciudadana pueden ser una herramienta clave para abordar la desigualdad y garantizar un futuro mejor y más sostenible para todos.»

El talento comunicador de Andrés y su compromiso social están totalmente relacionados con su carrera profesional, y en UnLimited Spain queríamos conocer su opinión y conocimientos sobre el emprendimiento de impacto social, la innovación y la relación de estos dos anteriores con el ámbito empresarial.

Aquí compartimos con vosotros la entrevista que nos ha concedido, seguro que os resulta inspiradora:

¿Cómo crees que se encuentra el ecosistema de start ups en España?

Está creciendo, sin duda. Y lo hace gracias a la transformación digital y también porque cada uno de nosotros está cambiando sus hábitos como consumidor. Me refiero a startups que se han hecho un hueco en nuestro día a día respondiendo a nuestras necesidades a través de las nuevas tecnologías.

En la Universidad Europea somos muy conscientes de este fenómeno y, por eso, contamos con varias iniciativas de apoyo a emprendedores. Nuestra apuesta fundamental es el Programa de los Premios Jóvenes Emprendedores Sociales, una iniciativa con un fuerte componente social pues tiene por objetivo fomentar la sostenibilidad en los negocios y reconocer la labor de aquellos jóvenes que apuestan por liderar empresas con un propósito social.

Además, contamos con HUB Emprende, una incubadora de startups abierta a todo tipo de emprendedores que acoge diferentes actividades, sirve de espacio de coworking, y ofrece formación y asesoramiento con la intención de estimular el liderazgo emprendedor.

¿Tienes experiencia ayudando a emprendedores de impacto social? ¿Qué opinas de este tipo de empresa social?

En la Universidad Europea consideramos clave la formación en valores para lograr un mundo más justo y sostenible. Bajo esta premisa, pusimos en marcha en 2008 el Programa de premios Jóvenes Emprendedores Sociales, que tengo el placer de dirigir desde 2016.

Asumir la dirección de este programa, que cumple diez años en 2018 convertido en un referente, me ha permitido entrar en contacto con los proyectos, personas y experiencias que conforman la Comunidad JES. En ella se encuentran emprendedores sociales con la trayectoria de Francisco Polo, fundador de Actuable, y Miriam Reyes, creadora de Aprendices Visuales; así como los ganadores de cada una de nuestras ediciones, jóvenes comprometidos con generar un cambio positivo en su entorno a través de sus proyectos.

El contacto con los emprendedores, poder compartir experiencias con ellos y ser capaz de aportar valor en la relación es, sin duda, lo mejor de este cargo; así como poder sentirme parte de algo más grande, y contribuir con mi trabajo diario a aportar las herramientas clave que ayudarán a estos emprendedores a aumentar el impacto de sus iniciativas y a contar con una red de apoyo, fundamental en el ecosistema emprendedor.

Actualmente los consumidores e inversores muestran una mayor conciencia por las empresas «responsables»…

Las empresas son actores clave en nuestra sociedad, son motores de riqueza, de creación de empleo y, por tanto, se les presupone y, cada vez más, exige un compromiso real con su entorno.  El sector empresarial debe involucrarse en el progreso social por la magnitud de su capacidad de impactar en la vida de las personas. Conscientes de esto, todos los stakeholders de las compañías, incluidos los empleados, demandan cada vez más que éstas hagan de la Responsabilidad Social el corazón de su negocio y sean capaces de devolver a la sociedad parte de lo que les aporta.

El escenario que esperamos, en un futuro no muy lejano, es aquél en el que la empresa que no esté comprometida socialmente dejará de ser competitiva y, por tanto, perderá interés entre sus consumidores o usuarios.

 ¿Qué beneficios consideras que aporta la implicación del sector privado en proyectos de emprendimiento de impacto social?

No creo que la aportación de una organización resida en su carácter público o privado, sino en su compromiso y capacidad de contribuir al progreso social. De hecho, la Universidad Europea es una universidad privada que, como miembro de la red internacional Laureate, se guía por su espíritu “Here for Good”, como ha quedado demostrado una vez más con nuestra reciente acreditación como institución B-Corp, movimiento global que trabaja por convertir a las organizaciones en actores clave para el cambio social.

En el caso concreto del emprendimiento social, la Universidad Europea ha sido pionera en este ecosistema gracias a la creación del Programa de los Premios Jóvenes Emprendedores Sociales.

Es fundamental que tanto el sector público como el privado tiendan puentes en pro de la identificación, reconocimiento y promoción de aquellas iniciativas que están llamadas a provocar un cambio social de trascendencia para todos. Es una responsabilidad de todos los actores relacionados con el emprendimiento social y, para ello, las Universidades tenemos un papel clave como espacio de confluencia y debate en el que se favorece la colaboración entre todos los implicados.

¿Cómo tutor y mentor cuáles son los consejos fundamentales que ofreces a los emprendedores? 

Siempre que intercambio opiniones con un emprendedor, me gusta comenzar por lo fundamental, por reconocer su contribución y la pasión con la que lidera su proyecto. Esto es algo que hemos visto en todos los emprendedores sociales premiados por nuestro programa, es el denominador común y, por tanto, la esencia de este perfil. Creo fundamental empoderar a estos jóvenes, hacerles ver que sus proyectos son el motor de cambio que necesita nuestra sociedad y que, sobre todo, ese espíritu innovador será el que más necesite una sociedad en constante cambio, una sociedad que necesitará de líderes comprometidos socialmente para hacer frente a los grandes retos a los que nos enfrentamos. Hablemos de envejecimiento poblacional, globalización o cambio climático, la solución pasará por aquellos que se cuestionen el statu quo.

¿Qué actitudes y aptitudes consideras fundamentales para emprender?

En cuanto a las actitudes y aptitudes que considero clave para emprender, desde mi punto de vista, las fundamentales son cinco: perseverancia, innovación, resiliencia, aceptar el fracaso y la franqueza.

¿Hacia dónde crees que se dirige la innovación en nuestro país? 

Desde mi punto de vista, en materia de innovación siempre es posible hacer más y no siempre es un asunto vinculado a invertir más o menos, sino a cómo se concibe ésta. La innovación debe ser algo permanente en toda organización pública o privada; así, como un proceso de mejora continua,  es como se concibe en la Universidad Europea.

Somos una institución joven y dinámica y, como tal, apostamos por una formación innovadora, integral y de calidad. Además, cuando nos planteamos la realización de cualquier proyecto de investigación, siempre tenemos en cuenta dos factores clave: que haya un marcado componente de responsabilidad social y que la investigación tenga un impacto real en nuestro entorno cercano.

¿Qué es lo que más te motiva de tu trabajo? ¿Qué valor aportas a todas esas personas que deciden emprender?

Trabajar en una Universidad es una oportunidad única. El entorno universitario se caracteriza por ser joven, dinámico y por estar en contacto permanente con el conocimiento, las nuevas ideas y el pensamiento crítico. Todos estos ingredientes hacen de mi puesto de trabajo un lugar en el que sentirse parte de un gran proyecto, un proyecto que sirve de catalizador en términos de progreso y cambio social. Tenemos la capacidad, y responsabilidad, de formar a los líderes del mañana y, para ello, una formación basada en el desarrollo de valores como la ética, el espíritu crítico o la responsabilidad social dota de sentido a nuestro modelo académico.

Mi aportación de valor a esta comunidad de emprendedores es precisamente la de detectar oportunidades para los emprendedores, fomentar la colaboración y encontrar sinergias entre personas y proyectos de diferente índole. En definitiva, proporcionar un lugar de encuentro y fomento de ideas innovadoras.

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