Aunque en los últimos meses la IA haya copado titulares y debates dentro del ecosistema empresarial, lo cierto es que España sigue avanzando a dos velocidades en lo que a digitalización se refiere.

Por ejemplo, las áreas rurales, que continúan enfrentándose a desafíos significativos en términos de desarrollo económico y social (y de progresiva despoblación), corren un riesgo añadido cuando hablamos de nuevas tecnologías.

En este sentido, la digitalización rural no solo se refiere a la adopción de tecnologías de la información, sino también a su integración en los procesos productivos y sociales de las comunidades rurales. Según un reciente estudio sobre los principales aceleradores y barreras de la digitalización en los entornos rurales, ésta puede incrementar los rendimientos agrícolas mediante la optimización del uso de recursos como el agua y los fertilizantes. Además, otra investigación reciente concluyó que la conectividad mejora significativamente las oportunidades de educación y empleo en áreas rurales, reduciendo la brecha digital y promoviendo la igualdad social.

2024, un año clave para cerrar la brecha digital en áreas rurales

Empezando por algo tan básico como el acceso a internet. Según los últimos datos del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, 9 de cada 10 hogares y empresas de España ya tenía acceso en 2022 a redes de banda ancha fija de al menos 100 Mbps. Pero en las zonas rurales tan solo eran 7 de cada 10 hogares y empresas. Una brecha que, afortunadamente, ya se está cerrando con iniciativas tanto públicas como privadas.

El plan del Gobierno para impulsar la digitalización prevé que la conectividad en el ámbito rural pasará del 38% de la población que representaba en el año 2018 a alcanzar el 90% en 2024 gracias a las inversiones previstas y las que ya están en marcha para el despliegue de la fibra óptica en áreas rurales. Pero también a través del lanzamiento del programa ‘Conéctate35.es’, con el que Hispasat ofrece la posibilidad de contratar una conexión a través del satélite de, al menos, 100 Mbps de descarga a un precio asequible.

¡Que vivan los pueblos! La doble misión de la digitalización en el desarrollo rural

Entre las iniciativas privadas o a través de fundaciones, cabe destacar la colaboración entre Yoigo y Unlimited a través del programa «¡Que Vivan Los Pueblos!«. Esta iniciativa busca acelerar 10 startups enfocadas en utilizar la conectividad y la tecnología para fomentar el desarrollo rural. Tal y como explicaba Manuel Lencero, fundador y CEO de UnLimited Spain, en una reciente entrevista, «la tecnología en el campo puede generar un cambio radical, optimizando recursos críticos como el agua y permitiendo una gestión más eficiente de los cultivos»

Por su parte, Rafael Palmar, responsable de Calidad en MasOrange, señalaba el impacto socioeconómico que tiene el proyecto más allá de la agricultura: «Nuestro objetivo es que las startups puedan ofrecer soluciones innovadoras que beneficien directamente a las comunidades rurales, mejorando su calidad de vida y sostenibilidad». Es decir, que se trata no solo de buscar una optimización de recursos en las áreas rurales, sino de que realmente se conviertan en núcleos urbanos atractivos para empresas y profesionales en el futuro.

Podemos ver esta doble misión (optimización de recursos y desarrollo local) en otros proyectos paralelos. Por ejemplo, Cropi es una plataforma digital diseñada para la digitalización de sistemas agrarios y la mejora de la eficiencia en el campo. Cropi permite a los agricultores gestionar de manera más efectiva el riego, el uso de fertilizantes y otros insumos agrícolas a través de datos en tiempo real, lo que contribuye a una agricultura más sostenible y productiva.

Por su parte, Rooral se centra más en el desarrollo de pueblos y áreas rurales como lugares atractivos para impulsar nuevos negocios digitales, especialmente teniendo en cuenta el auge del teletrabajo en los últimos años. Este proyecto ofrece espacios de coworking en áreas rurales, mejorando la conectividad y facilitando el trabajo remoto. Rooral no solo proporciona infraestructura de oficina, sino que también fomenta la creación de comunidades profesionales que pueden colaborar y crecer juntas, estimulando el desarrollo económico local.

El impacto de la tecnología en el desarrollo rural

En este punto, podemos observar que la integración de tecnologías en el entorno rural tiene múltiples beneficios, entre ellos:

  • Mejora de la eficiencia agrícola: Las tecnologías como la inteligencia artificial y el big data permiten a los agricultores optimizar sus prácticas, reduciendo costes y aumentando la producción.
  • Creación de empleo: Las plataformas de economía digital pueden crear nuevas oportunidades de empleo en áreas rurales, desde puestos tecnológicos hasta servicios de soporte y mantenimiento.
  • Sostenibilidad ambiental: La tecnología permite un manejo más eficaz de los recursos naturales, contribuyendo a la conservación del medio ambiente y la sostenibilidad a largo plazo.
  • Mejora en la calidad de vida: La conectividad y la digitalización ofrecen a las comunidades rurales mejor acceso a servicios de salud, educación y entretenimiento, mejorando la calidad de vida y reduciendo las desigualdades.

En cualquier caso, a pesar de los avances, la digitalización del campo se enfrenta a algunos desafíos clave en los próximos años, como la falta de infraestructura adecuada, la resistencia al cambio por parte de algunas comunidades y la necesidad de formación y capacitación tecnológica. La buena noticia es que tanto iniciativas públicas como programas como «¡Que Vivan Los Pueblos!», y tecnologías como Cropi y Rooral demuestran cómo la conectividad y la innovación tecnológica pueden ser catalizadores del desarrollo económico rural.