¿Quién está construyendo el futuro de nuestros pueblos? Probablemente, personas que ya viven en ellos, que conocen sus necesidades y que han decidido convertir los retos de su territorio en oportunidades para los demás.
¡Que Vivan los Pueblos! es el programa de aceleración de Unlimited y Grupo MasOrange, a través de su marca Yoigo, para apoyar a emprendedores que desarrollan soluciones innovadoras para revitalizar la España rural. Después de tres ediciones, más de 700 proyectos han mostrado interés por formar parte de esta iniciativa y 29 startups han recibido el impulso necesario para acelerar su crecimiento y ampliar su impacto.
Detrás de estas cifras hay cientos de personas que han decidido emprender para mejorar el lugar donde viven o con el que mantienen un fuerte vínculo. Personas que conocen de primera mano las necesidades de su territorio y que, en lugar de resignarse, han decidido transformar esas necesidades en proyectos capaces de generar un impacto positivo.
Durante estos años, en la fundación Unlimited hemos tenido el privilegio de comprobar que emprender también puede ser una forma de fortalecer comunidades, impulsar la innovación y abrir nuevas oportunidades para el medio rural. Esa es la razón de ser de ¡Que Vivan los Pueblos!, una iniciativa con la que queremos seguir impulsando a quienes están construyendo el futuro de nuestros pueblos.
El talento que transforma los pueblos ya estaba allí
Hay una idea que se ha repetido edición tras edición y que se ha convertido en uno de los grandes aprendizajes del programa. Muchas de las soluciones más innovadoras para el medio rural nacen precisamente en el propio territorio.
La mayoría de las startups que han pasado por ¡Que Vivan los Pueblos! están impulsadas por personas que viven en los pueblos, han crecido en ellos o mantienen una relación muy estrecha con su realidad. Esa cercanía les permite detectar necesidades que muchas veces pasan desapercibidas y desarrollar soluciones profundamente conectadas con las personas y el entorno.
Al mismo tiempo, también hemos conocido iniciativas impulsadas desde entornos urbanos que encuentran en el medio rural un espacio donde aplicar la innovación y generar impacto. Esa diversidad de perspectivas enriquece el ecosistema y demuestra que revitalizar nuestros pueblos es un reto compartido.
Detrás de cada proyecto hay una red que lo impulsa
En la fundación Unlimited entendemos que acelerar una startup va mucho más allá de ofrecer formación o asesoramiento. Creemos en el valor de las conversaciones que generan nuevas ideas, de las conexiones que abren puertas y del acompañamiento cercano durante los momentos decisivos de un proyecto.
Por eso, uno de los pilares de ¡Que Vivan los Pueblos! es la mentoría. Cada emprendedor cuenta durante seis meses con una persona mentora que le acompaña en su proceso de crecimiento, compartiendo experiencia, ayudándole a afrontar nuevos retos y aportando una mirada estratégica sobre el desarrollo de su proyecto.
Uno de los mayores valores del programa está precisamente en quienes deciden dedicar parte de su tiempo a impulsar el talento de otros. En estas tres ediciones, más de 90 profesionales de Grupo MasOrange han participado como mentores voluntarios. Han compartido su experiencia, escuchado, orientado y ayudado a los emprendedores a tomar decisiones clave para hacer crecer sus proyectos.
Su contribución demuestra que innovar también consiste en compartir conocimiento y poner la experiencia al servicio de quienes están construyendo nuevas oportunidades para el territorio. Porque cuando el conocimiento se comparte, el impacto se multiplica.
Mucho más que un programa de aceleración
A lo largo de estos tres años, ¡Que Vivan los Pueblos! ha ido mucho más allá de la aceleración de startups. Ha construido una comunidad formada por emprendedores, mentores, instituciones, expertos, empresas e inversores que creen en el emprendimiento como una herramienta para transformar el territorio.
Las relaciones que nacen durante el programa no terminan cuando finaliza cada edición. Muchas continúan en forma de colaboraciones, alianzas, nuevos proyectos o simplemente como una red de apoyo a la que recurrir cuando aparecen nuevos desafíos. Ese es, probablemente, uno de los mayores legados de la iniciativa: crear conexiones que permanecen en el tiempo y que siguen generando oportunidades mucho después de finalizar el programa.
Un encuentro para celebrar todo lo construido
El cierre de la tercera edición reunió en Madrid a cerca de un centenar de personas comprometidas con el futuro del medio rural. Emprendedores, mentores, representantes institucionales, empresas, inversores y organizaciones compartieron una jornada para conocer los proyectos acelerados, reflexionar sobre los principales retos y oportunidades del territorio y seguir fortaleciendo una comunidad que no deja de crecer.
Fue también una oportunidad para descubrir el recorrido de las nueve startups participantes de esta edición y poner en valor el trabajo realizado durante seis meses de formación, mentoría y acompañamiento. Más allá de los proyectos presentados, la jornada confirmó que cuando diferentes actores se unen alrededor de un propósito común, el impacto alcanza una dimensión mucho mayor.
Seguimos creyendo en quienes apuestan por el territorio
Después de tres ediciones, hay una certeza que guía nuestro trabajo en la fundación Unlimited: el talento para transformar nuestros pueblos ya existe.
Nuestro papel consiste en identificarlo, acompañarlo y conectarlo con las personas, el conocimiento y los recursos que le permitan crecer. Por eso seguiremos impulsando programas como ¡Que Vivan los Pueblos!, convencidos de que el emprendimiento puede generar nuevas oportunidades, fortalecer comunidades y contribuir a construir un medio rural más innovador, dinámico y lleno de futuro.
Porque revitalizar nuestros pueblos no depende de una única solución, sino de que personas, instituciones, empresas y organizaciones decidan dar un paso adelante y apostar por el territorio.
Y nosotros queremos seguir caminando a su lado. ¡Que Vivan los Pueblos!
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