Los emprendedores sociales son las personas que inician y desarrollan proyectos, priorizando los beneficios sociales y medioambientales. 

El emprendimiento social abarca las actividades y procesos realizados para descubrir, diseñar, desarrollar y explotar oportunidades con el fin de mejorar el bienestar social a través de la creación de nuevas empresas o gestionando organizaciones existentes de una manera innovadora, responsable y comprometida.

Mentalidad del emprendedor social

Emprender en un proyecto sin la mentalidad adecuada es como ir en una carretera sin saber conducir bien el vehículo, por eso, observando a los emprendedores que hemos conocido a lo largo de estos años, hemos identificado algunas características en común.

Inconformismo 

Son personas que saben que la realidad que vivimos puede ser mejor, que las soluciones que existen pueden ser mejores, y ellos quieren ser parte del cambio. 

Normalmente, ven algo que no les gusta y piensan miles de formas de cómo hacerlo mejor.

Responsabilidad social 

Ya que ellos son quienes han visto el problema, y además, tienen una idea como solución, se sienten bajo la responsabilidad de llevarla a cabo. 

Esta persona se siente responsable en buscar y dar lo mejor de ella para crear soluciones reales para los desafíos a los que se enfrenta la sociedad.

Compromiso

En lugar de quejarse por aquello que no les gusta, ellos mismos se comprometen en trabajar para generar el cambio que quieren.

¿Cómo convertirme en emprendedor social? 

El primer consejo que te podemos dar es: trabaja en un sector a la vez.

Hay muchos sectores en los que el mundo está necesitando ayuda, por lo que no tienes que complicarte la vida yendo a uno que se desenlace completamente de tu empresa.

Si tu empresa trabaja en la construcción, por ejemplo, podrías pensar y ofrecer soluciones medioambientales para el mismo sector. Así ya tendrías ciertos recursos para emprender el proyecto.

El segundo consejo es que trates de que tu proyecto sea sostenible.

La empresa debe ser capaz de soportar económicamente su actividad mediante los ingresos que obtenga en el mercado, vendiendo o prestando sus bienes y servicios, con una cierta orientación hacia el beneficio. 

Está muy bien si los fines lucrativos no son tu interés principal, pero la realidad es que estos son necesarios para que podamos llevar a cabo cualquier proyecto.

Por eso, si tu empresa no es capaz de soportar económicamente su actividad mediante los ingresos que obtiene en el mercado, entonces al menos alíate con alguien dispuesto y que sí pueda ayudarte.

(Si no sabes cómo ni dónde, existen programas y formas de hacerlo, cosa que es nuestra especialidad).

El tercer consejo es: elabora un plan de acción.

Antes que nada deja muy claro cuál es la problemática que estás enfrentando y qué solución darás. Luego de eso, elabora un paso a paso concreto que te lleve finalmente a cumplir tu objetivo.